A menudo las personas acostumbran a postergar sus tareas para el último momento. A este hecho se le conoce como procrastinar, una palabra que ha sido motivo, incluso, para que desde Universidad de Harvard se investiguen sus implicaciones.

Y es que postergar, retrasar o aplazar cualquier labor solo hará que todo sea más difícil. Bien decía el famoso reverendo de Escocia George Claude Lorimer: “Postergar una tarea sencilla hace que esta se vuelva complicada».

Primero: Cree firmemente en ti

¿Puedes empezar ahora mismo con esa tarea? ¡Pues claro que puedes!, todo dependerá de cuánto creas en ti. Confiar en ti mismo es esencial para que afrontes las tareas tan pronto como las recibas, en vez de postergarlas hasta que te sientas inspirado o tengas ganas de hacerlo. Un punto importante que debes recordar es que cuanto más demores en iniciar ese trabajo peor será el proceso para hacerlo, porque ante el estrés y la frustración de no haberlo hecho antes, inevitablemente te sentirás colapsado.

Si tu no confías en tus posibilidades, los demás tampoco lo harán.

Segundo: Hacer lo que no te gusta con lo que sí te agrada

¿No te interesa comenzar una tarea ahora mismo? Una buena idea para iniciarla es que acompañes esa tarea que no te agrada con una que sí es placentera para ti. Por ejemplo, tomar un rico café o escuchar esa canción que te levanta el ánimo. Esta simple costumbre te ayudará a dar ese impulso que necesitas para que no caigas en la procrastinación. Otra buena idea es hacer esa tarea en un ambiente que sea agradable para ti, un ambiente que te dé la sensación de bienestar. Aunque no lo creas, hacer cosas en un ambiente que no es grato influirá en que termines o no esa labor que tienes pendiente.

Tercero: Aplica la regla de los 2 minutos

La regla de los dos minutos tiene su origen en el método de productividad GTD creado por el consultor estadounidense llamado David Allen. El GTD (Getting Things Done) indica que si estás planeando una tarea, un trabajo o cualquier actividad que la puedes hacer en menos de dos minutosno la planees, simplemente hazla, ¡ejecútala! Y mientras la haces puedes ir extendiendo los 2 minutos a 5, 8 o 10…

Si logras hacer de esta práctica un hábito no caerás en la procrastinación.

Cuarto: Estrategia de Seinfeld

El actor y cómico Jerry Seinfeld, en diferentes oportunidades ha compartido una estrategia para no procrastinar y poder escribir sus chistes todos los días. Dicha estrategia tiene que ver con tomar un calendario y marcar con una X cada uno de los días en los que escribe un chiste. La finalidad de esa estrategia es no romper la cadena o secuencia de equis marcadas en el calendario.

Procrastinar es el enemigo número uno de tu productividad y te impide aprovechar todo tu potencial.

Comienza ahora mismo a aplicar estas sencillas técnicas y aprende a dejar de procrastinar de una vez por todas.