La vida plena tiene un ritmo muy diferente a la dinámica de las últimas décadas donde la velocidad es el compás común de las personas, que también tienen frecuentemente la necesidad de hacer múltiples tareas y que a diario olvidan las cosas más importantes.

Las “agendas llenas de actividades” de gente con varios trabajos, conectada a Internet casi todo el día.

Muchas veces la vida se convierte en una carrera de obstáculos y retos que pareciera que hay que cumplir en el menor tiempo posible.

¿Te parece eso un estilo de vida saludable?

Han quedado en el olvido las cosas esenciales, pero afortunadamente estamos volviendo poco a poco a acercarnos a lo auténtico, para bajar el ritmo y alcanzar beneficios como la disminución del dolor crónico y un gran aumento de la sensación de armonía.

El día transcurre entre las comidas rápidas, respuestas a mensajes online, rutinas de ejercicio para bajar de peso  y muchas otras actividades de ese estilo, donde las Apps facilitan la vida, pero se usan para ir cada vez más rápido.

Movimiento slow life

El movimiento slow nace en los años ochenta para pronunciarse a favor de la cultura gastronómica mediterránea proponiendo un estilo de vida lento.

Este movimiento propone mejores hábitos para disfrutar los momentos más importantes con atención plena.