Se disfruta muy poco de lo natural ya que no hay tiempo… además, el cansancio parece ser una característica de las personas con éxito. ¿Te parece que la prisa y el agotamiento es llevar un estilo de vida sano?

¿En busca del slow living?

Con seguridad nunca te has parado un momento a mirar a la persona que va sentada a tu lado las veces que has ido en un autobús, entonces quizás mucho menos te has detenido a mirar un segundo el cielo.

Existe un nuevo modelo que llama a vivir más sosegadamente para administrar el tiempo de manera más inteligente y disfrutar de lo natural y del afecto cercano, sin que el reloj sea el peor enemigo. Se sabe que nuestras vidas actuales son aceleradas y las horas del día nunca son suficientes para todo lo que tenemos que hacer.

Hay expertos que piensan que el mundo debe desacelerar y cambiar la manera de vivir, para así lograr una cotidianidad relajada y más humana.

El movimiento slow es una corriente que se pronuncia por un cambio cultural ante el sistema de globalización urbano y rápido de hoy, para desacelerarlo y controlar nuestro tiempo para tener una mejor calidad de vida.

Es una propuesta de pausa ante la máxima velocidad mundial, para alcanzar un mayor disfrute de actividades enriquecedoras.

La vida actual es acelerada tanto en las relaciones personales como en el trabajo, en la forma de alimentarnos, relacionarnos con el entorno y el medio ambiente, lo que ha generado nuevos problemas de salud que descontrolan tanto la mente, como el cuerpo.

La vida slow propone tener tiempo para lo sencillo.

Para vivir en plenitud es necesario desarrollar actividades que aseguren el desarrollo personal y distribuir bien el tiempo para saborear cada instante del presente.